El pecado es básicamente una actitud; una actitud hacia Dios. Al leer Génesis 3, es evidente que el pecado, más que una acción, es la actitud de rebeldía y desprecio de una criatura hacia Dios, su creador. El pecado de Adán y Eva no fue simplemente comerse una fruta, ellos podían comer de todos los árboles del huerto (Génesis 2:15-17); el pecado de Adán y Eva fue una actitud hacia Dios.

La serpiente incitó a Eva a pensar que comer de ese árbol la haría como Dios, conociendo el bien y el mal. Eso no era del todo mentira. Comer de ese fruto indicaba que Adán y Eva decidirían lo que era bueno y malo, y se independizarían de lo que Dios determinaba como bueno y malo para ellos. El pecado de Adán y Eva fue desear y tomar la decisión de independizarse de Dios, creyendo no necesitar de Él, decidiendo que ellos eran capaces de saber qué es bueno y malo para ellos. Fue una actitud de rebeldía y desprecio hacia Dios.

Muchos pasajes explican lo que es el pecado, pero todos giran en torno a esa verdad: Es una actitud de rebeldía y desprecio hacia Dios.
  1. Romanos 1:21-25 – Pecar es la actitud de cambiar la gloria de Dios por otras cosas que no son Dios. Es adorar y servir cosas creadas en lugar del Creador. Es despreciar a Dios y preferir otras cosas por encima de Dios.
  2. Jeremías 2:12-13 – Pecar es la actitud de mediocridad, de buscar satisfacción en cualquier cosa por encima de Dios que es la fuente real de toda satisfacción.
  3. Santiago 2:10-11 – Pecar es actuar en contra de la ley de Dios, pero ¿por qué eso es pecado? Porque es actuar en contra de Dios directamente, es rebeldía hacia Dios. Pecado no es solo hacer cosas, pecado es una actitud de rebeldía y desprecio hacia Dios.

De manera que lo más fundamental que es necesario entender respecto al pecado es que es una actitud de desprecio y rebeldía hacia Dios. Cualquier pecado que cometamos es un desprecio hacia Dios, es independencia de Dios, es manifestarle a Dios que creemos que no necesitamos de Él, que somos autosuficientes.

¿Cuáles son las consecuencias del pecado?

El problema con esa actitud es que es irreal. Realmente sí necesitamos de la voluntad de Dios. Dios es nuestro Creador, Él es infinitamente más sabio que nosotros, Él sabe perfectamente lo que es mejor para nosotros. De manera que si Dios dice que la mentira no es buena, es porque es así, y necesitamos seguir Su voluntad. Si Él dice que el homicidio, el adulterio, el robo… es pecado, es porque todo eso va en contra de Él, y Él sabe que no es lo mejor para nosotros. Sin embargo, el ser humano sigue su propia perspectiva, despreciando la ley de Dios y Su voluntad perfecta.

Cuatro consecuencias del pecado son evidentes en Génesis 3:

  1. El pecado dañó nuestra relación con Dios – Génesis 3:7-10: Lo primero que produjo el pecado en el hombre fue una separación de Dios. El hombre perdió su comunión con su Creador. Ahora la relación de Dios con el hombre es de ira, juicio y condenación.
  2. El pecado dañó la relación entre los hombres – Génesis 3:12, 16: El pecado afectó directamente la relación entre Adán y Eva. Ya no hay confianza, ahora hay egoísmo y orgullo, Adán está dispuesto a que Eva cargue con la culpa sin aceptar la suya. Y además se generó un choque que sería constante entre el hombre y la mujer, en el que la mujer trataría de tomar el lugar del hombre, y el hombre sometería, incluso a la fuerza a la mujer. Toda guerra y conflicto en la historia del hombre, toda envidia, traición y egoísmo, todo odio y conflicto… es producto finalmente del pecado del hombre (Santiago 4:1-2).
  3. El pecado dañó la creación de Dios – Génesis 3:17-18: El hombre fue creado para administrar la creación de Dios. La tierra está directamente relacionada con la raza humana, de manera que el pecado del hombre afectó de inmediato a la tierra. La tierra se volvió estéril y el hombre se volvió violento en contra de la creación de Dios.
  4. El pecado trajo muerte física y eterna – Génesis 2:15-17: Adán no murió inmediatamente, pero la muerte se introdujo como consecuencia del pecado. Pero en realidad la más grave consecuencia del pecado es la muerte eterna, es la separación eterna de Dios, lejos de Su presencia y de Su gloria para siempre (2Tesalonicenses 1:9)

¿Cuál es el estado de pecado del hombre?

El más grave problema es que después de que el hombre pecó quedó en un estado de esclavitud al pecado (Tito 3:3), un estado de muerte espiritual (Efesios 2:1-3), un estado de incapacidad de buscar a Dios (Romanos 3:10-11). Ese estado se conoce como “Depravación Total”. Una vez el pecado entró en el mundo el hombre vive en un estado de depravación total, es decir sin la capacidad de salvarse a sí mismo, sin la capacidad si quiera de buscar a Dios. El pecado produjo una separación total entre el hombre y Dios.

¿Cuál es la solución para el pecado?

La única solución para el pecado es la gracia de Dios por medio de Jesucristo. Jesucristo murió para pagar y perdonar el pecado de los hombres. De manera que la única forma en la que el pecado puede ser eliminado es a través de la gracia de Dios a través de la muerte del Hijo de Dios, el arrepentimiento y nuestra fe en Él (Colosenses 2:13-14).

La única solución para el pecado es la gracia de Dios por medio de Jesucristo.

Entender lo que es el pecado y comprender su gravedad debería llevarnos a arrepentirnos ante Dios. Hemos ofendido a Dios, hemos despreciado Su Nombre, hemos deshonrado Su gloria y lo hemos cambiado por cosas infinitamente menos valiosas. Esas es una ofensa cósmica, y debemos arrepentirnos por nuestro pecado. Necesitamos creer en Cristo y confiar en Él como nuestra única esperanza de salvación. Esa es la solución para el pecado.

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