El tema de la salmodia exclusiva está presentándose cada vez más en nuestras iglesias y es por eso que deseo expresar algunos pensamientos en el presente ensayo. Primero que todo, es muy obvio para todo creyente e iglesia cristiana que cantar Salmos es bueno, provechoso y deseable. El pueblo de Dios del Antiguo Testamento memorizó y cantó Salmos y la iglesia hoy debe hacer lo mismo, es una fuente poderosa y deliciosa de edificación de los creyentes, y de las iglesias congregadas. Aquí́ no hay fuente de discusión. Cantar Salmos es muy importante y necesario el día de adoración pública. La discusión está con la posición «exclusiva«, es decir, que en el día de adoración SOLO ES POSIBLE ADORAR A DIOS CON SALMOS.

El argumento es bastante fácil de seguir: a. Dios y solo Dios debe decir cómo debe ser adorado, b. Dios dejó los Salmos como himnario para el pueblo de Dios, por tanto, c. Solo los Salmos son la manera de adorar a Dios de la manera que Él lo ha establecido.

El primer argumento es incuestionable. Solo Dios puede decir cómo debe ser adorado. El problema está́ con la segunda idea. Jesús enseñó́ que Dios debe ser adorado «en espíritu y en verdad» (Juan 4:24). Toda la Biblia es la verdad (Juan 17:17). Jesús es la Verdad (Juan 14:6). La Biblia habla de Jesús (Juan 5:39). Luego, adoramos a Dios cuando usamos lo que la Biblia enseña de Él en su ser y en su obra, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

El problema que salta a la vista para quienes defienden la salmodia exclusiva es acerca de la adoración a Dios en los Salmos de la obra redentora de Jesús. Sus defensores, con toda verdad, señalan que los Salmos enseñan el Evangelio, la obra redentora de Cristo. Toda la Escritura lo hace, no solo los Salmos. Eso nos deja con una primera pregunta: ¿No es correcto adorar a Dios usando toda la Escritura, no solo los Salmos?

Y podemos sumar una segunda pregunta: ¿No creemos todos en la revelación progresiva, lo que implica que es el Nuevo Testamento la mejor manera de entender la plenitud del ser y la obra redentora de Dios Trino? Indudablemente todos a una enseñamos que el Nuevo Testamento explica el Antiguo Testamento. Eso obliga a que sea muy necesario adorar a Dios mediante la revelación del Nuevo Testamento.

Eso es lo que (no tengo duda) enseña Efesios 5:19 y Colosenses 3:16. En Colosenses el contexto es: a. La comunidad de la iglesia, b. la comunión de ellos que es en sí́ misma adoración, c. llenos de toda la Escritura, d. que produce adoración musical, en espíritu (demostrado por la humildad y mansedumbre que produce la comunión) y en verdad, es decir guiada por la revelación, la Escritura. El contexto en Efesios es muy similar: a. La comunión, b. entendidos o sabios en la voluntad de Dios mediante el Espíritu (es decir, sabios en la Biblia), c. que desemboca en adoración al Señor en espíritu y en verdad, de la misma manera que en Colosenses. Los defensores de la salmodia exclusiva se ven obligados aquí́ a hacer malabares exegéticos para argumentar que la triple designación de Pablo (Salmos, himnos y cánticos) se refieren todos a los Salmos, o que no se habla en el contexto de la adoración dominical.

Por último, para no hacer este ensayo muy largo, quisiera compartir la reflexión acerca de la autorización divina para cantar con contenido bíblico, por supuesto, pero no literalmente la Biblia, es decir, de componer canciones con contenido bíblico y no solo colocar música a porciones bíblicas. Esto porque algunos podrían decir que debemos cantar solo la Biblia. La inmensa mayoría de nosotros el día del Señor leemos el credo apostólico. Hacemos oraciones de confesión de pecado propias o usando algunas elaboradas por hombres de Dios en la historia de la iglesia. Igual para las oraciones de acción de gracias. En cada caso, estamos en el contexto del día de adoración, y estamos usando fuentes diferentes a la Biblia. ¿Por qué́ entonces no podemos hacerlo con la adoración musical? Si prohibimos cantar algo porque no está́ literal en la Biblia, debemos hacerlo con todo el resto.

Mi conclusión personal es, por tanto, que debemos ser totalmente bíblicos en el contenido de las alabanzas musicales, pero no restringir solo a los Salmos o a musicalizar porciones bíblicas. Con la guía del Espíritu Santo hombres de Dios pueden, y la historia de la iglesia lo ha demostrado, componer canciones regidas por la Escritura, de adoración a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Y que es lícito de parte de Dios que lo adoremos con ellas. ¿Pruebas bíblicas? Apocalipsis 5:9, donde hay un «cántico nuevo«, es decir, a la luz de la obra del Cordero (ver contexto). Apocalipsis 14:3, una vez más, en el contexto de la obra revelada del Cordero, cantaban ese «cántico nuevo«. Y, por último, Apocalipsis 15:3; allí́ se hace referencia al cántico de Moisés y del Cordero. Podríamos decir que resume la exaltación a Dios en el Antiguo y Nuevo Testamento respectivamente (para ver más detalladamente, sugiero el comentario de Simón Kistemaker). ¿Por qué́ Apocalipsis? Porque allí́ se encuentra la adoración en plenitud, la adoración luego de la obra del Cordero. Y es allí́ precisamente que se puede observar la necesidad de la revelación del Nuevo Testamento para una adoración plena en espíritu y en verdad, es decir, revelación completa, para que sea adoración adecuada a nuestros tiempos, los días postreros, cuando ya la revelación está completa, terminada. f1 \ltrch\fcs

Si algún grupo o comunidad cristiana afirma enfáticamente “tener toda la verdad”, ten cuidado, pues ésta es una actitud sectaria. Si alguna denominación cristiana señala a Jesucristo y Sus enseñanzas como la verdad, plasmada en las Sagradas Escrituras, es posible afirmar que allí está el Espíritu de verdad.

Total
4
Shares

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*

X